Probablemente el mayor valor de los conceptos síndrome metabólico y riesgo cardiometabólico se sustente en que esta realidad clínica es  fácil de detectar y es accesible para cualquier médico. Así mismo es importante la sensibilización a la población en general, a través de su divulgación sobre la presencia de un riesgo cardiovascular escondido, o no percibido como tal por parte del paciente.
 
¿Cuáles son los factores de Riesgo Cardiometabólico (RCM)?:
Obesidad, tanto por evaluación de IMC por encima de 30Kg/M2 o Cintura Ab.
Colesterol LDL elevado, por encima de 100 mg/dl. 
Triglicéridos elevados por encima de 150 mg/d, 
Colesterol HDL o bueno por debajo de 40 mg/dl en Hombres y por debajo de 50 mg/dl en mujeres.
Tensión arterial elevada.
Resistencia a la insulina, por encima de 11 mg/dl. 
Hiperglucemia, por encima de 100 mg/dl (nivel de azúcar alto en la sangre).
Sedentarismo.
Sobrealimentación.
Tabaquismo
 
Cada uno de estos factores es peligroso por sí solo pero cuando se combinan, aumenta gradualmente el riesgo de padecer RCM.
 
¿Es posible modificar estos factores de Riesgo Cardiometabólicos?
 
La buena noticia es, que esta serie de factores pueden ser modificables con una alimentación saludable, el uso de fármacos específicos para ayudar a restablecer los valores de la bioquímica sanguínea, pero sobre todo adquirir cambios de estilo de vida saludable; que es lo que a la final cuenta de manera determinante para mantener un buen estado de salud. 
Otro aspecto positivo de sobre esta realidad clínica es, que es muy fácil de detectar para cualquier médico a través de la realización de un buen examen físico del paciente que no requiere de equipos sofisticados y la indicación de exámenes de laboratorio en su mayoría de rutina.
 
“Si la obesidad es la epidemia del siglo XXI, el control de los factores de riesgo cardiometabólico es el reto del siglo XXI”.