El Índice de Masa Corporal (IMC), también conocido por sus siglas en inglés, BMI o Body Mass Index) es un método bastante fiable para estimar el rango saludable de peso que debe tener una persona. Se utiliza como indicador nutricional desde principios de 1980 y es una de las formas más prácticas y sencillas para evaluar el grado de riesgo asociado con el sobrepeso y la obesidad. Parte de la premisa se basa en cuantificar la relación entre la estatura y el peso de la persona, pero tiene el inconveniente de no hacer distinción entre los distintos componentes grasos, muscular y agua extracelular que componen la masa corporal total del cuerpo humano. 
 
El Índice de Masa Corporal se calcula al dividir el peso corporal (en kilogramos) entre el cuadrado de la altura (en metros).  
 
FORMULA IMC = PESO ( en kilos)
                                 (Altura en metros)²
Por ejemplo, si una persona mide 1,79 metros de estatura y pesa 91 kilos, la operación es 91 kg. / (1,79 x 1,79) = 28,4. 
 
El IMC ideal se sitúa entre 18 y 20,9. Un resultado menor a 18 indica bajo peso y suele indicar, desnutrición, anorexia nerviosa, dolencias pulmonares, o algún problema de salud. Por el contrario, una persona con un IMC entre 25 y 29,9 tiene un sobrepeso y representa un aumento de riesgo para la salud. Entre 30 y 34,9 se considera obesidad leve, entre 35 y 39,9 se considera obesidad moderada. Por encima de 40 se considera obesidad mórbida, que debe requerir de algún procedimiento de tipo intervensionista, que pueden ir de los más sencillos a los más complejos: Balón Intra-Gástrico (vía endoscópica), Banda Gástrica ajustable (vía laparoscópica), By-pass Gástrico o una Gastrectomía en Manga, que son procedimientos de cirugía mayor, que sólo deben ser realizados por cirujanos entrenados en esos procedimientos. 
 
Estos rangos se aplican a personas de entre 25 y 34 años, y aumentan en un punto por cada diez años por encima de 25. Así, un IMC de 28 puede normal para personas de entre 55 y 65 años.
 
Circunferencia Abdominal: la medición de la Circunferencia Abdominal, a nivel del ombligo (cintura), presenta una excelente correlación con el depósito de la grasa intra-abdominal. La obesidad central u obesidad abdominal se define cuando el perímetro de cintura es superior a 88 cm. en mujeres y a 94 cm. en hombres.
 
La principal característica de la obesidad central es que se asocia a los principales factores de riesgo cardiovascular como: Dislipidemia (trastornos en el manejo de las grasas), resistencia a la insulina, hipertensión arterial, alteración del metabolismo de los carbohidratos, la enfermedad coronaria, etc.
 
En muchos estudios epidemiológicos y en distintas poblaciones a escala mundial se ha observado una clara asociación entre la obesidad, especialmente la obesidad abdominal y la Diabetes Mellitus tipo 2 (DM-2). Además, la obesidad actúa de manera sinérgica con otros factores como, por ejemplo, el Síndrome Metabólico y antecedentes familiares de (DM-2). A modo ilustrativo, y de acuerdo con la distribución de grasa en la circunferencia abdominal según el sexo, podemos decir que para los hombres es de tipo Androide o “manzana” y para las mujeres es de tipo Ginoide o “pera.” 
         
Composición Corporal por Bioimpedancia Eléctrica: la balanza para el análisis de la composición corporal es una herramienta esencial para monitorear el progreso dentro del Programa Integral de Adelgazamiento Metabólico (PIAM), ya que las balanzas convencionales no pueden distinguir entre de grasa, músculo y agua, debido a que miden solo el peso neto del cuerpo, que no refleja la situación real de la persona. El uso de la balanza del análisis de composición corporal permite conocer si el paciente esta perdiendo peso a expensas de la masa grasa o de la masa magra (muscular), lo cual no es nada conveniente, ya que el paciente que se ve inmerso en esta condición, comienza a sentirse débil y con una apariencia flácida y demacrada y cuya traducción clínica se conoce como Sarcopenia. Esta última condición puede presentarse, además del envejecimiento y sedentarismo, cuando por ejemplo un paciente baja de peso rápidamente o realiza algún tipo de dieta por su cuenta o una recomendada por personas no preparadas en el área para el tratamiento del sobrepeso u obesidad.
 
Frecuencia Cardiaca Máxima (FCM): es la frecuencia máxima de latidos del corazón que puede alcanzar una persona sin poner en riesgo su salud. Este parámetro es el límite personal pues representa el 100% de esfuerzo posible, y con base en él se determinan los porcentajes óptimos de entrenamiento. 
 
Este indicador varía con la edad, independientemente de la raza o sexo, ya sea en niños o adultos. Sin embargo, la (FCM) mide la resistencia muscular, no la resistencia cardiaca, por lo que una persona mayor que esté fuerte y en forma tendrá una frecuencia máxima superior a la de una persona más joven que no se entrena. 
 
Para saber cuál es su Frecuencia Cardiaca Máxima, la fórmula más sencilla consiste en restar su edad a 220. Por ejemplo, si una persona tiene 40 años de edad, la fórmula es 220 - 40 = 186, latidos máximos por minuto.  
 
No obstante, es altamente recomendable que si se tienen más de 40 años de edad, acuda a su cardiólogo una vez al año para realizarse una evaluación especializada. 
 (Esta medición, también la pude efectuar a nivel de la cara interna de la muñeca).